Lecciones de RECLIMA: liderando procesos de monitoreo participativo del FVC

¿Qué pasa cuando las comunidades participan activamente en el monitoreo de los proyectos del Fondo Verde del Clima? Esta historia recoge las lecciones de RECLIMA en El Salvador y muestra por qué el monitoreo participativo es clave para mejorar la implementación, la transparencia y la igualdad de género.

Ilustración @marie-piedra12

Cuando el financiamiento climático se implementa sin control desde los territorios

Históricamente, las organizaciones y redes de la sociedad civil que monitorean al Fondo Verde del Clima (FVC) se han enfocado en supervisar la aprobación de proyectos. Su objetivo: amplificar las voces de comunidades locales y exigir el cumplimiento de las salvaguardas sociales, ambientales y de género durante la etapa de diseño.

Tras más de una década de funcionamiento del Fondo, la sociedad civil ha empezado a priorizar también el monitoreo durante la implementación. El Instrumento de Gobernanza del FVC establece que los proyectos deben someterse a evaluaciones periódicas de impacto, eficiencia y eficacia. La Secretaría, además, orienta a las entidades acreditadas a incluir a la sociedad civil en estos procesos, promoviendo prácticas de monitoreo participativo alineadas con su Sistema de Gestión Ambiental y Social.

Sin embargo, en la práctica, la Secretaría no impulsa ni respalda de manera visible este enfoque. La falta de directrices claras, financiamiento y difusión por parte de las autoridades nacionales designadas y las entidades ejecutoras limita seriamente la participación de comunidades y organizaciones locales en el seguimiento de los proyectos financiados.

En la región de América Latina y el Caribe,  tenemos poca información sobre el desarrollo e implementación de los proyectos aprobados por el FVC. Esto nos impide evaluar los resultados reales de este financiamiento.

Con el apoyo de un Linking & Learning de GAGGA, las organizaciones RIFA, AIDA, FCAM, Fondo Tierra Viva y WEDO se unieron para impulsar una iniciativa de monitoreo participativo del proyecto FP089 – RECLIMA, financiado por el FVC e implementado en El Salvador. 

Cómo la sociedad civil monitorea el financiamiento climático con enfoque de género y rendición de cuentas

Esta iniciativa sirvió como proyecto piloto para establecer un proceso participativo de monitoreo de proyectos del FVC en América Latina, liderado por actores de la sociedad civil y con participación activa de las comunidades locales. El objetivo principal fue promover un análisis colectivo de la implementación de RECLIMA a partir de dos preguntas clave:

  • ¿Cumple el proyecto los compromisos de su propuesta de financiamiento, especialmente en relación con su Plan de Acción de Género?

  • ¿El proyecto responde a las necesidades y expectativas de la comunidad y del entorno, incluidas las necesidades de género identificadas, y promueve la igualdad de género?

El trabajo de monitoreo participativo contó con el apoyo fundamental de la Unidad Ecológica Salvadoreña (UNES), organización enfocada en la justicia ambiental y de género que condujo el trabajo en terreno. El proceso se desarrolló entre abril y diciembre de 2023, utilizando la siguiente metodología:

  • Revisión documental del proyecto RECLIMA;

  • Entrevistas con las partes interesadas clave del proyecto RECLIMA;

  • Grupos focales con líderes y lideresas comunitarios que participan del proyecto;

  • Sesiones de retroalimentación con las personas entrevistadas y participantes de los grupos focales. 

Cómo se pasa de la supervisión formal al aprendizaje colectivo y la mejora de los proyectos

Este proceso de monitoreo participativo ha proporcionado valiosas ideas sobre la implementación del proyecto RECLIMA en El Salvador y sobre otros proyectos y programas financiados por el FVC. 

Aunque el género se presenta como prioridad en RECLIMA y la entidad acreditada ha adoptado medidas importantes para garantizar un proyecto climático sensible al género, aún existen brechas y oportunidades de mejora. Las entrevistas, grupos focales y análisis realizados durante el monitoreo participativo evidenciaron que el Plan de Acción de Género del proyecto no alcanzaba un impacto transformador. En este sentido, el monitoreo participativo permitió hacer recomendaciones a la entidad acreditada para mejorar la calidad del proyecto, particularmente en sus aspectos de género. Estas recomendaciones son valiosas también para otros proyectos financiados con fondos climáticos internacionales.

Esta iniciativa resalta la necesidad urgente de llevar a cabo procesos transparentes y participativos durante la ejecución, reconociendo a las y los beneficiarios como fuentes claves de información sobre el avance de los proyectos. La integración de las organizaciones de derechos de las mujeres y los grupos con diversidad de género en el análisis preliminar, el diseño, la aplicación y el monitoreo es una oportunidad invaluable- especialmente cuando el objetivo es promover la equidad de género, como debería ser en todos los proyectos y programas del FVC. Aprovechar los conocimientos y experiencias de los grupos locales garantiza que las actividades respondan a las prioridades, necesidades y dinámicas específicas de los hogares y la comunidad. Este compromiso ayuda a diseñar actividades más sustanciales que aborden las necesidades de las beneficiarias y los beneficiarios desde una perspectiva interseccional.

Por qué el monitoreo participativo es clave para la transparencia y la equidad de género

El monitoreo participativo busca que las comunidades y actores locales participen activamente en el seguimiento de los proyectos, compartiendo el control sobre procesos, decisiones y resultados. Esto garantiza que los proyectos respondan a las necesidades de las partes directamente afectadas y facilita la aplicación de medidas correctivas cuando sea necesario.

En el marco del FVC, este enfoque fortalece la credibilidad, transparencia y rendición de cuentas de los proyectos, las autoridades nacionales y entidades acreditadas. Al involucrar a actores locales, el monitoreo participativo promueve el empoderamiento comunitario, valida conocimientos locales y ofrece retroalimentación valiosa al FVC y a las entidades ejecutoras de proyectos climáticos.  Además, es clave para verificar el cumplimiento de los compromisos asumidos, incluyendo la implementación de planes de acción de género. 

Lamentablemente,  la sociedad civil no puede dar seguimiento a todos los proyectos debido a limitaciones de recursos, tiempo y capacidad. Sin embargo, estos proyectos —especialmente aquellos liderados por grandes organizaciones internacionales con escasos vínculos con los territorios— podrían beneficiarse enormemente de la retroalimentación de los actores locales, quienes conocen mejor sus realidades. 

 
 
Sea lo que sea, la manera en la que cuentes tu historia en línea puede marcar la diferencia.
— Fuente de la cita

Conecta con la organización

 
 
Anterior
Anterior

Mujeres nahuas en la defensa del cuerpo territorio y saberes ancestrales